My bad
Culpa mía — disculpa rápida e informal para errores pequeños.
Escúchalo en contexto
My bad, I sent you the wrong file.
Culpa mía, te mandé el archivo equivocado.
Oops, my bad! I thought you'd already left.
Uy, ¡culpa mía! Pensaba que ya te habías ido.
My bad, man. It won't happen again.
Culpa mía, tío. No volverá a pasar.
Qué significa de verdad
My bad es «culpa mía» en versión rápida e informal: reconoces un error pequeño sin montar un drama. La expresión nació en las canchas de baloncesto de Estados Unidos — el jugador que fallaba el pase lo admitía al vuelo — y hoy es universal en conversación relajada. Chocas con alguien, mandas el archivo equivocado, llegas cinco minutos tarde: “My bad!” y la vida sigue.
Construcciones comunes
- Sola: “Oops, my bad.” («Uy, culpa mía»).
- Con explicación: “My bad, I thought the meeting was at noon” («Culpa mía, pensaba que la reunión era a mediodía»).
- La respuesta natural del otro suele ser “No worries” («No pasa nada»).
La regla que importa
Es para errores pequeños. Si el fallo es serio — perdiste un cliente, hiciste daño a alguien — my bad suena frívolo, casi ofensivo. Ahí toca “I’m so sorry” o “I apologize”. La gravedad del error decide la disculpa, igual que en español no lo arreglas todo con un «uy, perdón».
Donde los libros de texto se equivocan
Los manuales solo enseñan I’m sorry y excuse me, y el resultado es que muchos estudiantes suenan solemnes en exceso por un despiste mínimo. Entre amigos y compañeros de confianza, my bad es la forma natural de asumir un fallo sin darle más peso del que tiene — y asumirlo rápido cae mejor que justificarse largo.